Probablemente una de las opciones ideales para quienes comienzan o aún se sienten un poco inseguros, pues tiene una paciencia infinita con nosotros: soportará tanto lugares umbríos como iluminados, no se resentirá si alguna vez olvidamos su riego, soportará un amplio rango de temperaturas y no nos requerirá mayores cuidados más que podar alguna hoja amarilla que con los años haya cumplido su ciclo de vida.